I Concurso Literario por un Sahara Libre!

A las puertas de un hotel abandonado

La tragedia esta en que uno sienta algo por una persona que no siente absolutamente nada por el, y a pesar de su lucha para hacerle ver su amor hacia él, no consigue nada mas que empeorar las cosas, y de ahí sale la frustración del fracaso. Pero aun así uno debe saber que el amor no nace de la fuerza ni del esfuerzo para demostrar que la quieres porque esto último no cambie lo que podrá sentir o siente por ti. Pero lo más irónico es que a pesar del daño que te causa aun sigues pensando en ella intermitentemente, cada noche y día sabiendo que nunca habrá algo más que unos sueños rotos. En fin el amor es raro y tanto que si fuera una asignatura seria la más suspendida de todos los tiempos, también seria la asignatura con más tasas de asistencia y atención por parte de los asistentes.

Pero al igual que todas las asignaturas a veces los resultados son sorprendentemente sorprendentes, como es mi caso me llamo Jeremy Hudson. El amor nunca toco mi puerta aun que yo si toque la suya muchas veces pero jamás me abrió dicha puerta, pero a pesar de todo esto yo siempre creía en dicho sentimiento y supe desde el principio que fracasaría pero eso no significa que nunca obtendré algún resultado aparte de tantas denegadas claro.

Después de tantos fracasos y justo antes de tirar la toalla dando  por vida que seré un hombre solitario, que viviré solo en este mundo y que en mi vida veré eso que algunos llaman felicidad, apareció ella se llamaba Sophie Jackson.

La conocí en el lugar y el momento menos esperados, pero el destino juega con mucha ventaja y astucia. Acababan de dejarme por otro hombre, claro no hay nada mas doloroso que ver a otro hombre llevar a la chica con la que salías, es cuando realmente te hundes en los pensamientos como, porque me dejo o que hice que le pareció mal tanto para dejarme por ese idiota.

Me acaban de dejar, pero aun así sentía una sensación de alivio quizás sea porque por lo menos se la verdad, de que mi ex novia me dejo por otro y no corto la relación así como así sin haberme enterado, o quizás porque ya estaba acostumbrado a las rupturas, Pero también al ver a Sophia en aquel momento me dio una sensación diferente algo de adrenalina mezclado con muchos latidos y temblores, realmente no sabia lo que me pasaba, sentía las ganas de hablarle pero al mismo tiempo temía meter la pata, pues estaba en una situación difícil.

Se acercó hasta mi asiento en aquella cafetería, y dijo puedo unirme a tu mesa, como iba a rechazarlo. Ojos verdes una cara alargada, unas curvas por las que me perdí y un pelo dorado, una sonrisa que dejaría a cualquiera enamorado, y unos labios que atraerían hasta un diablo.

– Si, que puedes unirte, conteste con timidez.

– Gracias, es que te vi solo y estabas triste.

-La verdad es que si lo estoy.

-Puedo saber porque, ya sé que soy una desconocida, pero me intriga.

-Pues si te digo la verdad, mi novia me acaba de dejar.

-Te dejo sin más ¿o hay un motivo?

-Al parecer la gusta otro chico.

-Podría decirte que es el destino, también podría justificarlo por la palabra no era escrito, también podría decirte puede que sea mejor, y puedo decir que solo no quería herir tus sentimientos, y finalmente te diré que si ella quiere al otro no tienes tu porque preocuparte al igual que ella encontró a otro, es una señal para decirte que tu también puedes encontrar a otra. Lo triste es que culpamos al destino o a otras personas que no tienen nada que ver por los actos de las personas que nos han herido, tan solo hay que asumir la verdad y es que te dejo porque ya no te quiere, pero que mas da el mundo esta repleto de oportunidades, no maldigas a tu suerte ni al destino, no lo que se ha escrito o no, tan solo intenta superarlo. Aun que nunca es fácil superar pero si, si se puede conseguir.

-Valla, me siento mejor pero aun así no puedo contenerme.

-No se trata de hacerte sentir mejor, si no de hacerte entender la situación.

-¿Eres una especie de Sicóloga o algo por el estilo?

-Haha, no solo intento echarte un cable.

-Pues lo haces muy bien. Me llamo Jeremy

-Encantada, soy Sophie, Y lo que quiero que sepas es, que hay mas de siete mil millones de personas en el mundo, y todos esos millones tiene una cosa en común que todos han tenido un amor imposible, es por no mencionar que todos tiene un problema, un deseo y un sueño inalcanzable, así que solo eres uno mas, tan diferente no eres.

-Veamos si yo te pidiera una cita, ¿que posibilidades tendría?

-Veamos de una escala del uno al diez, tendrías un cinco.

-Oh, venga ya un cinco eso es una muy pero que muy buena jugada por tu parte, al tener un cinco no sabré si puedo lanzarme o no, así que me dejas en dudas.

-Veras en un examen un cinco es un aprobado.

Me quede sin aliento sin palabras, con ese tono tan sexi y saliendo de esos labios me dejo sin palabras, es como si aceptara, pero aun así seguía sin creerlo como una tía tan buena acepta a un paleto como yo.

Este tío es idiota o esta en practicas para conseguir tal titulo, como me pregunte sobre el cinco otra vez le mando a paseo, por muy mono que sea.

-¿Te apetece quedar mañana a las ocho de la tarde?

-Vale, pero más te vale sorprenderme e intenta subir el listón hasta llegar a un siete por lo menos.

-Ya veremos.

Me dio su número de teléfono, apuntado en mi mano con un rotulador azul, salí de aquel bar con una gloria y una sensación emocional impresionante, estaba emocionadísimo, al mismo tiempo asustado por si no funciona o si no soy lo suficiente capaz como para sorprenderla o llegar a su nivel.

Pensaba en ella intermitentemente, todo lo que veía asociado con la belleza me recuerda a un gesto o una parte de ella y eso que solo estuvimos unas dos horas en un café, me resulta curioso solo dos horas bastaron para conocerla y tanto que siento  que la conozco desde hace años. Supongo que es eso que llaman amor a primera vista, o más bien inmensa atracción que es más lógica.

Solo se me ocurría un lugar para sorprenderla aun que muchos no dirían tal cosa a menos que estén en tal lugar a tal hora. Para apreciarlo como yo lo aprecio.

Barajaba a tantos sitios que elegí a uno, que al pasar a recogerla dude de mi acierto hacia tal sitio pero ya era tarde como para cambiar dicho lugar de encuentro, yo estaba con unos pantalones vaqueros y una chaqueta marrón y la camisa era blanca antes al mirarme al espejo ya sabia que es horrible pero eran cómodos . en cambio al para el coche y verla ante su portal me quede sin palabras, un vestido negro, unas piernas por las que un helado se derrite en segundos en pleno invierno y un pelo por el que habrá que galardonar a su peluquera, y unos labios suavemente pintados como si fueran una obra de arte delicada. En total la mujer de mi vida adelante mía y con una cita pendiente en la que puedo ganarme su amor o perderlo.

-Estas muy guapo, y me gusta tu pelo y el perfume aun mejor.

-Tu también estas nada mal, pareces una flor en plena Primavera.

-Gracias, bueno ¿a donde me llevas?

-A un sitio no se si te gustara pero espero que si, porque me costó mucho reservarlo para esta noche.

-¿No me dirás que es un restaurante de esos caros?

-Mujer ten paciencia, enseguida lo veras.

El lugar era un Hotel abandonado y en ruinas a las afueras de la ciudad pero aun así, tenia una planta que estaba habitable y dicha planta cuenta con un balcón de mucho espacio, llegamos baje del coche y en ver de sorprenderla me sorprendí yo mismo.

-Espera no mi dirás que iremos a la séptima planta.

-Si, ¿como lo sabes?

-Hahaha conozco a este sitio es la casa de Anton.

-¿Conoces a Anton?

-Claro que le conozco me ayuda en mi trabajo de hecho me ha salvado el cuello unas cuantas veces, le debo mucho a ese viejo.

Vale una pequeña pausa: Anton es un vagabundo que conocí un día enfrente a la empresa donde trabajo, resulta que es el hombre más inteligente que he conocido jamás, siendo un vagabundo y con tal inteligencia es aun más sorprendente. Él decía que ser vagabundo es una bendición porque le permite ver cosas que los demás no ven y apreciar las cosas tal y como deben de ser, es decir darle a cada cosa su valor real.

-Veras, acabas de subir el listón pero que muy alto.

-De verdad,  Pues mas vale entrar.

-Si vamos que hace frio.

Entramos, al llegar a la séptima planta vi lo feliz que estaba su cara reflejaba alegría estaba muy contenta, desde aquel momento supe que he acertado con el sitio. El aroma de su perfume olía por todo el pasillo, el sonido de sus tacones inundaba mis oídos como una sinfonía de piano de Ludovico Einaudi.

Nos sentamos hablamos y hablamos, el tiempo parecía ir por una autopista sin ningún limite de velocidad, sus carcajadas me provocaban un placer inmenso, su sonrisa antes de que le destapaba el final de un chiste. Su manera de hablar me relajaba, tenia una voz celestial, la manera en al que pasa su lengua mojando sus labios antes de hablar era excitante. Su manera de contar sus anécdotas, su forma de darme golpes suaves en la mejilla cuando le digo algo que no le gusta. Hablábamos de casi todo íbamos pasando de un tema a otro sin fronteras de confianza es como si nos conocíamos desde mucho tiempo, como si ella adivinara mi siguiente paso, aquello era brutal, sorprendente, pero aun así me siguió sorprendiendo al igual que yo a ella.

Éramos dos recién conocidos conociéndose mejor,  estaba con ella feliz como nunca, no me importaba el resto del mundo fuera de aquellas paredes abandonadas, es como si mi mundo fuera aquel hotel y mi centro fuera ella. Con ella sentía una sensación de paz inexplicable.

Desde aquella noche empezamos a salir, estábamos muy felices, despertarme a su lado cada fin de semana cuando dormía en mi casa era todo un sueño cumplido, cruzar sus pernas frías con las mías, abrazarme, darle besos recién despertada, verla sonreír al traerle el desayuno eral lo mas bonito que haya tenido en toda mi vida. Ir de paseo con ella por las noches, sentir sus labios cruzados con los míos, sentir su cuerpo cálido en el mio, esas sensación indescriptible que siento al tocarle. Todo era perfecto no podía pedir nada mas que darle las gracias al destino por hacerme conocerla.

Todo era maravilloso hasta que empezó a evitarme, mandaba SMS pero sin contestación hacia llamadas pero no las cogía. Me sentía frustrado sentía un gran vacío en mi vida diaria. Hasta que un día me llamo y me dijo que teníamos que vernos entonces volvió a encenderse esa chispa de pasión y de felicidad en mi vida.

-Hola Sophie, porque no me devolvías las llamadas.

-Lo nuestro tiene que terminar Jeremy.

-Como puedes decir eso, después de todo lo que hemos pasado juntos, porque debe terminar, no lo entiendo, no consigo comprender como me lo dices así como así.

-No lo entiendes.

-Que no lo entiendo, pues claro que no lo entiendo dame una razón por el amor de dios.

-No hay razones no es tu culpa tan solo tiene que terminar, no me hagas sufrir mas tan solo déjalo estar.

-Yo también sufro, pero por lo menos se justa y dime el porqué.

-De verdad Jeremy no me hagas esto tan solo acéptalo así, sin explicaciones por favor te lo suplico.

-No me iré de aquí a menos que me des un motivo.

-Por favor no me hagas mentirte, acéptalo así como es, por el amor que nos una por favor.

-No, no, no lo acepto, si no me des un motivo una razón algo por lo menso.

-Me tengo que ir no me busques ni me llames te lo ruego.

Fui a mi casa, llore, rompí unas cuantas lámparas cargue mi frustración contra el sofá, contra los platos de la cocina, contra cualquier cosa con tal de evitar pensar en ella, estaba con el corazón roto pero amándola mas que nunca. Repase todos nuestros momentos juntos en busca de un fallo, un error que yo cometí algo que hice que para que me deje así sin ninguna razón, pero no daba con nada, no encontraba nada excepto mis lagrimas deslizándose por mi cara.

Estaba tan frustrado, no sabia que hacer, me levantaba y aratos me sentaba, lloraba a ratos y sonreía a otros, ni siquiera sabia porque sonreía. Hasta que se me ocurrió la idea de presentarme en su casa y decirle algo, algo que nunca le he dicho.

Toque su puerta y me abrió.

-Que haces aquí ya te dije que no me buscaras.

-Lo se pero antes de que cierres por favor escucha lo que te voy a decir, luego si quieres puedes cerrarla y nunca te molestare mas.

-Este bien.

-Yo Jeremy Hudson prometo amarte hasta el fin de mis días, prometo acariciarte con la misma suavidad que una brisa al tocar las hojas de un árbol, Besarte con ternura, morder tus labios con delicadez, susurrarte lo mucho que te quiero cada noche, traerte el desayuno a la cama en los días de invierno. Despertarte en pleno verano para decirte lo mucho que te deseo, Cuidarte cuando estas enferma, protegerte de cualquier maldad o daño aun que me cueste la vida, demostrarte que aun existe un hombre perfecto al otro lado de la cama, compartiré mis sueños contigo por muy grandes e estúpidos que sean, apoyarte incondicionalmente ya sea porque quieres saltar de un puente o por cualquier locura. Traerte chocolate aun que te engorde, acariciar tu cuello con la misma delicadeza que uno toca una obra de arte, soportar tus enfados y tu cambio de humor, hacerte reír aun que sea en un funeral, abrazarte en una noche de frio o porque quiero sentir tus latidos, llevarte de paseo por la noche y por el día, ver un sol al nacer y verlo al marchar, contar contigo las estrellas aun que no sea un buen matemático. Velar por ti cuando estés dormida, No herir tus sentimientos por muy enfadado que este. Y por ultimo prometo ser un hombre que ayuda en el hogar y no tirar mis vaqueros encima de la mesa. Pero para llegar a todo esto y más necesito que me des el permiso de amarte infinitamente, Enloquecerme por ti definitivamente.

-Ohhhhh, es lo mas bonito y romántico que me hayan dicho jamás.

Entonces con sus ojos llenos de lágrimas se me acerco y me dio un beso. Y cuando yo ya daba pro salvada nuestra relación se alejó y dijo.

-Lo siento pero no puedo hacerte sufrir.

-Ya lo estas haciendo, por lo menos dame un motivo.

-Me han diagnosticado cáncer incurable, no quiero verte sufrir cada día, y sobre todo cuando me muera.

-Me da igual.

-Lo siento Jeremy pero a mi no me da igual, por favor vete.

-Por favor Sphie déjame demostrarte que puedo ayudarte, no quiero que te quedes sola en esta situación

-Por favor no lo hagas mas difícil de lo que ya es, no es fácil para mí dejarte así, pero no tengo mas remedio.

Veía la tristeza en su rostro veía como lloraba sin pararse, pero no me dejaba hacer nada entonces me fui de su casa con el corazón roto, el alma perdida el cuerpo agotado, con las lagrimas inundando mi rostro, estaba destrozado, no sabia que hacer o a donde ir. Aquello era lo pero que me había pasado en la vida, no imaginaba un dolor así de grande e inmenso que invadía mi cuerpo.

Después de depresión dolor y angustia, pasaba la mayor parte de mi día en la cama oliendo su olor en la almohada, o recordando un momento juntos. Es verdad al principio todos los pensamientos pertenecen el amor y al terminar la relación todo el amor pertenece a los pensamientos, pequeños fragmentos con la persona que te dejo, felices momentos, que te duelen aun mas al pensar en ellos.

El 14 de junio de 2009 recibí una llamada de su hermana informándome de su muerte y de que me dejo una carta que me enviaría el día siguiente. Al colgar el teléfono no pude parar de contener mis lágrimas, lloraba como nunca.

Al paso de dos días recibí la carta, no sabia si abrirla en aquel momento o esperar. Al final y gracias a la curiosidad del ser humano decidí abrirla.

La carta decía:

Querido Jeremy no sabes cuanto me duele haberte dejado así, no sabes lo mucho que he llorado gritado que te quiero dormido abrazando a una almohada pensando que era tu, pero era mejor hacerlo así porque no soportaría verte sufrir cada día al verme tendida en una cama en el hospital con la cara pálida, no soportaría verte triste porque yo ya no podía sonreírte, o porque ya no puedo devolverte la palabra te quiero cuando tu me lo dices, o no encontrar la suficiente energía de levantarme de la cama y darte un abrazo, o verte llorar cuando el medico dice que estoy en mis últimas horas de mi vida. Por eso no quería que sufrieras tanto. Te he escrito esta carta para decirte lo mucho que te quiero, y agradecerte cada minuto de felicidad que me has dado, cada beso, cada abrazo, cada caricia, cada palabra que me ha hecho reír, cada momento a tu lado.

Pero antes de todo quiero que hagas una cosa por mi, vive tu vida busca a un amor duradero y verdadero no olvides lo nuestro pero pasa pagina, busca a alguien que te aprecie y te valore, “Colorea tu vida con tus experiencias, no dejes que los demás lo hagan por ti”

P.D: Te quiero.

Autor: Hijo del Sahara

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