II Concurso Literario por un Sahara Libre!

He encontrado la solución al conflicto saharaui

Yo, que estuve en 1.975 en diversos lugares del Sahara y que llegué a conocer a algunas de sus gentes, gentes amables y cordiales, muchos de ellos con acreditada documentación española, que no se merecían en absoluto el abandono a su suerte por parte del Gobierno español de aquél entonces y de los sucesivos hasta nuestros días, quizás por causa de una cobardía política o quizás no tan política, dejando en el olvido falsas promesas de cooperación y de ayuda, y una vez trascurridos tantos años, creo que la solución pasaría porque Naciones Unidas y España principalmente cogieran, como decimos por aquí, el toro por los cuernos, obligando, o quizás estaría mejor dicho aconsejando a Marruecos, a acabar con la invasión de un territorio que pertenece exclusivamente al pueblo saharaui.

Si bien es cierto que se trata de un territorio rico en fosfatos, con ciudades que poco o nada tienen que envidiar a otras, su empresa de Fos-Bucraa (no sé si sigue llamándose así) y todas sus ciudades fueron construidas por españoles y saharauis trabajando conjuntamente mucho antes de que Marruecos existiera como nación soberana, que, no faltaría más, lo es.

No me cabe ninguna duda de que al Gobierno marroquí, al que sinceramente no puedo admirar puesto que tienen a su propio pueblo subyugado bajo unas leyes poco menos que medievales, el beneficio que les causa el expolio de las tierras saharauis es infinitamente menor que el gasto que ocasiona el tener a un ejército repartido a lo largo de sus fronteras naturales. Si este mismo dinero tan mal empleado lo condujeran hacia la paz con sus vecinos, por cierto de la misma raza y religión, creando escuelas, plantas potabilizadoras de agua, hospitales, etc., tendrían en los habitantes del pueblo saharaui unos aliados, amigos, de los que preocuparse pero por muy diferentes motivos a los actuales.

La Historia demuestra día a día que los pueblos invasores siempre acaban tarde o temprano por sucumbir a sus propósitos. España, Francia, Alemania, Gran Bretaña, Estados Unidos, etc., son perfectos ejemplos de expoliación, de invasión y de acabar con el rabo entre las piernas.

No existe un solo documento en ningún lugar de Marruecos ni en ninguna otra parte del mundo que diga que el territorio ocupado pertenece al pueblo marroquí, porque si así lo fuera aquí se acabaría el conflicto, quienes por otro lado bastantes preocupaciones tienen con conseguir su propia subsistencia debido a una nefasta gestión administrativa, a la falta de creación de una industria moderna y sobre todo a la corrupción militar y política.

Todo ello en su conjunto hace que tanto en Marruecos como en el Sahara no se pueda vivir en paz y armonía con sus vecinos. ¿Para qué tantos gastos en terrenos minados, alambradas y ejército cuando existen otras posibilidades más humanas, más acertadas y más amistosas…?

Ciertamente en España decimos que los toros se ven mejor detrás de la barrera, pero si detrás de esa barrera marroquíes y saharauis por igual se encontrasen sentados, juntos, unidos, aunque cada cual en su casa y Alá en la de todos, las cosas y el futuro de ambos pueblos serían de otro modo, mucho mejor para ambos. No es posible que les resulte imposible saber que es preferible tener a un vecino amistoso a quién poder pedirle un poco de sal cuando resulta necesaria, a otro vecino al que nunca sabes por dónde te puede fastidiar.

Todos sabemos que el Sahara Occidental es un territorio muy amplio, tan amplio que cómo no van a caber todos los hombres de buena voluntad. Los saharauis no piden a Marruecos el hecho de que tenga que regalar un territorio que no le pertenece, lo que sí que tiene, bajo mi punto de vista, es, colaborar para el bienestar tanto de su propio pueblo como para el de sus vecinos. Argelia o Mauritania dejarían de suponer una “amenaza” en tanto y cuando al pueblo saharaui se le devolviera lo que por ley, por derecho y por Historia le pertenece. Un Tratado de paz y de cooperación entre todas las partes conduciría a toda la Región hacia la modernidad, el desarrollo y el bienestar, sin olvidar por supuesto su propia cultura e Historia.

Por ello desde aquí y una vez más le pedimos al Gobierno de Marruecos que recapacite y tienda su mano, en lugar de su fusil, al castigado pueblo saharaui. Los reticentes a la entrega del territorio invadido llevarán sobre su conciencia las almas de los muertos de tan absurdo conflicto.

Al Gobierno de España se le ha pedido en innumerables ocasiones que actúe de mediador, pero se ha demostrado que ni izquierda ni derecha son capaces por carecer de valor al hacer lo mismo que hizo Pilatos. La paz, justa y duradera, la amistad, la cooperación, la buena voluntad, todo ello está en manos de un futuro y esperemos que próximo Gobierno de Marruecos, quién abrirá los ojos y dará a Dios lo que es de Dios y a los hombres lo que es de los hombres, o lo que es lo mismo, el Sahara a los saharauis.

Francisco Hernández Fuertes

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s